viernes, 16 de octubre de 2009

TOMATE UN CAFE CON GANDHI

Por Robin Sharma

Leer es una de las mejores .disciplinas que conozco para mantenerse «en forma» y en lo más alto. Leer un buen libro es como tener una conversación con su autor. Y nos convertimos en nuestras conversaciones. Piénsalo, esta noche, leyendo la autobiografía de Gandhi, Mis experimentos con la verdad. Mientras te tomas un café, puedes mirar el mundo a través de sus ojos y saber lo que lo hacía vibrar. ¿Quieres salir mañana con Madonna? Pues coge su libro. Y lo mismo vale para Jack Welsh, la Madre Teresa de Calcuta, Bill Gates, Salvador Dalí o el Dalai Lama. Además , cuando lees un libro de alguien a quien respetas, siempre se te contagia algo de su talento. La mano que cierra un buen libro nunca será la misma. Como dijo Oliver Wendell Holmes: «Una mente que se ha expandido con una nueva idea nunca puede volver a sus dimensiones originales».

Cuando era pequeño, mi padre me dijo una vez: «Ahorra con el alquiler o con lo que te gastas en comida, pero que nunca te preocupe invertir en un buen libro». Esta idea tan poderosa me ha acompañado a lo largo de toda mi vida. Su filosofía afirma que basta con descubrir una sola idea en un único libro para elevarte a un nivel superior y revolucionar así tu forma de ver el mundo. En consecuencia, nuestro hogar estaba lleno de libros. En la actualidad procuro dedicar al menos una hora al día a la lectura. Es una costumbre que me ha transformado. Gracias, padre.

Puede que el mejor regalo que haga a mis hijos cuando me muera sea mi biblioteca. Tengo libros sobre liderazgo, relaciones humanas, negocios, filosofía, bienestar, espiritualidad, grandes biografías y muchos de los demás temas que me interesan. Buena parte de ellos los he ido descubriendo en librerías de todo el mundo .durante mis viajes de negocios. Esos libros han moldeado mi forma de pensar. Han dado forma a mi filosofía personal. Me han convertido en el hombre que soy. Para mí, mis libros -son inapreciables.

Cuando lees un libro de alguien a quien respetas, siempre se te contagia algo de su talento

El viejo dicho es cierto: «Saber leer y no leer es casi lo mismo que no saber leer». Tómate un tiempo para leer algo bueno todos los días. Llena tu mente de nuevas ideas y de pensamientos brillantes. Utiliza los libros para inundar tu alma de esperanza e inspiración. Y recuerda, si pretendes ejercer el liderazgo, necesitas irremisiblemente leer. ¡Ah! Y si tú, lo mismo que yo, tienes la costumbre de comprar más libros de los que podrás leer nunca, no te sientas culpable: estás levantando tu biblioteca, y ésa es una hermosa tarea.


lunes, 5 de octubre de 2009

EL PROCESO DE CREACION DE UN EMPRESARIO


Para el Desarrollo de este tema debemos se partir del supuesto de que el empresario no nace se hace. Todos los días surgen nuevos emprendedores que por más de un motivo tratan de montar su propia empresa. Las estadísticas indican que de las nuevas empresas, al cabo de cuatro años el 85% cierran sus puertas. La explicación fundamental es que esos emprendedores no estaban preparados para ser empresarios exitosos.

Toda persona que desee montar su negocio debe comprender que su vida va a cambiar y tiene que pasar por todo un proceso de cambio de mentalidad y actitud a fin de poder llevar con timón firme el crecimiento de la empresa. Hemos dividido el proceso de transformación en 6 etapas: concientización, compromiso, conocimiento interno, conocimiento externo y visión de futuro. Estamos seguros que si hace que un emprendedor supere todas estas etapas, tendremos en el futuro un empresario exitoso y responsable socialmente.

Ahora veamos cada una de estas etapas:

Concientización: Cada día son cientos los hombres y mujeres que comienzan algún tipo de emprendimiento, ya sea por cuenta propia o por encargo de la empresa donde trabaja. Sobre todo en el primer caso, los futuros empresarios no están consientes de las implicaciones que tiene ser un empresario. Tienen la creencia generalizada de que con dominar alguna actividad ya es suficiente, que manejar la empresa es prácticamente hacer lo que estaban haciendo pero con la gran diferencia que ahora es para beneficio propio. Este fenómeno es muy acentuado en el caso de los micros y pequeños empresarios, los cuales son generalmente artesanos que quieren aumentar la escala de su producción. Esta falta de conciencia de lo que es un empresario es la principal causa de fracaso.

Por lo tanto se requiere que el futuro empresario inicialmente entre en conciencia de las implicaciones que para su vida laboral, familiar y también personal tiene la constitución de una nueva empresa.

Compromiso

Después de que el emprendedor tenga claro lo que implica el camino que va a tomar`, tiene que Comprometerse a realizar los esfuerzos necesarios para que la empresa tenga éxito. Aquí no hay medias tintas, es el todo por el todo. El compromiso abarca desde el tiempo que va a dedicar hasta la preparación intelectual que se debe tener. Si no se conoce y domina la actividad que va a realizar, el camino que lo va a llevar al éxito luce intransitable.

Conocimiento interno

El trabajo debe de ser lo más gratificante posible, no funciona que nos dediquemos a una actividad que se nos hace pesado. Hay que amar lo que uno hace y hacer lo que uno ama. Por lo tanto es vital hacer un alto y tratar de conocernos a nosotros mismos. Realizar un examen introspectivo y determinar que nos gusta hacer, en que actividad somos buenos cuales sin nuestras fortalezas y debilidades y así poder determinar a que actividad orientaremos nuestro esfuerzo.

Conocimiento externo

El siguiente paso es preparar el plan de negocios, el cual nos obliga a poner sobre el papel todo lo relacionado con la constitución, puesta en marcha y constitución de la nueva empresa.

Un plan de negocios es una guía para el emprendedor o empresario. Se trata de un documento donde se describe un negocio, se analiza la situación del mercado y se establecen las acciones que se realizarán en el futuro, junto a las correspondientes estrategias para implementarlas.

De esta manera, el plan de negocios es un instrumento que permite comunicar una idea de negocio para venderla u obtener inversiones. También se trata de una herramienta de uso interno para el empresario, ya que le permite evaluar la viabilidad de sus ideas y concretar un seguimiento de su puesta en marcha.

Así como señala los objetivos a cumplir, un plan de negocios debe incluir el detalle del plan de acción necesario para alcanzarlos. Por otra parte, es importante que el plan de negocios esté elaborado de forma tal que permita ser actualizado con los cambios propios del dinamismo del mercado y de la situación de la empresa.

La elaboración de planes supone uno de los aspectos más importantes de la gestión empresarial. El hecho de contar con una guía es una especie de seguro ante los inconvenientes que surgen durante el trabajo cotidiano, ya que ofrece posibles soluciones y alternativas.

En todos los planes, es importante que el empresario o emprendedor incluya información veraz, sin falsear la realidad. Las predicciones que realice sobre ingresos del negocio deben ser conservadoras, de modo que la sostenibilidad del negocio esté prevista en el plan de negocios sin grandes números. Siempre es preferible que las ventas superen las previsiones y no viceversa.

Acción

Esta es la etapa de poner en marcha a la empresa, es el momento de implementar lo que hemos diseñado con el plan de negocios y es el momento de demostrar nuestra capacidad empresarial

Visión de futuro.

Finalmente llegamos a la etapa que separa a los empresarios exitosos del resto y es la capacidad de visualizar a la empresa en el mediano y largo plazo. El verdadero empresario va un paso delante de los demás. El ejemplo más claro de este aspecto es el de Steve Jobs, fundador de Apple. revolucionó el mundo de las computadoras personales, marco la pauta a seguir y cuando todo el mundo estaba dedicado a mejorar las computadoras, el sacó al mercado el iPOD, dándole un nuevo giro a la forma de escuchar música, y luego volvió a sacudir al planeta con iPHON, el primer teléfono celular inteligente.

Estas son las seis etapas por las cuales debería pasar un persona para volverse un empresario exitoso, como ven requiere mucho trabajo y esfuerzo, pero el poder lograr tomar las riendas de nuestra vida lo vale y hay que tener siempre presente que el empresario no nace, se hace.


miércoles, 30 de septiembre de 2009

NO DEJE DE CRECER

Los analfabetos del siglo XXI no serán los que no puedan leer ni escribir, sino los que no puedan aprender, olvidar lo aprendido y aprender de nuevo.

Alvin Tofler

Cada uno es responsable de lo que es y de lo que logra en la vida ¡Especialízate en algo y sé el mejor! Alguien tiene que ganar el trofeo y ese alguien puede ser ¡tu!

Bernardo Stamateas

Cuando era joven y libre y mi imaginación no tenía límites, soñaba con cambiar al mundo. Al crecer y ganar más conocimiento descubrí que el mundo no cambiaría, por tanto acorté un poco mi visión y decidí cambiar tan solo mi país.

Pero mi nación también parecía inmovible.

Al entrar en el crepúsculo de mi vida, en un último intento desesperado, me conformé con cambiar a mi familia, aquellos que estaban más cerca de mí, pero ¡hay!, no cambiaron nada.

Y ahora, acostado en mi lecho de muerte, de pronto comprendí: si tan solo hubiera cambiado yo primero entonces mi ejemplo habría cambiado a mi familia.

Con la inspiración y ánimo de mi familia entonces hubiera sido capaz de mejorar mi nación y, quien sabe, quizás hasta hubiera podido cambiar al mundo19.

Stephen R. Covey el autor los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, recomienda afilar la sierra, expresión con la cual designa la necesidad que tenemos de preservarnos y renovarnos a nosotros mismo, así como el leñador necesita periódicamente afilar la sierra para poder talar mejor los árboles. Este proceso abarca las cuatro dimensiones de nuestra naturaleza.: la física, la espiritual, la mental y la social/emocional, las cuales deben de estar en equilibrio.

Un proceso constante de renovación permite que cada vez podamos afrontar retos mayores. Peter Drucker el gran gurú de la administración de empresas, cada 4 años aproximadamente se dedicaba a estudiar en profundidad algún tema. No lo convertía en un experto pero le daba los conocimientos para ser cada día un mejor consultor.

El mundo está en continuo cambio, la tecnología avanza a pasos agigantados. Muchos se preguntarán ¿Cómo puede un ser humano normal seguir el ritmo del progreso?, la respuesta es que no puede. Drucker no pretendía ser un experto en todo, sino lo que quería era mejorar sus habilidades. La clave para el éxito es especializarse en alguna área específica y conocer lo más posible de ella. Para lograrlo debemos conocer nuestras fortaleza e ir reforzándolas constantemente. No hay que perder tiempo en nuestras debilidades ya que en muchos casos, por más que se haga, nunca llegaremos a ser medianamente buenos. Un apersona que mida 1,50 mts. de estatura por mucho que entrene nunca llegará a ser excelente jugador de baloncesto. Recordemos el caso de Michael Jordan que pasó de ser el mejor jugador de baloncesto a ser un mediocre jugador de beisbol.

En cambio si reforzamos nuestras fortalezas podemos llegar a ser excelentes en nuestra especialidad. No sé si será cierta la historia, pero me cae como anillo al dedo. Una vez escuche que el gran Reggie Jackson le aconsejó al gran jonronero venezolano Antonio Armas que no se preocupara por los ponches que a él le pagaban era para dar jonrones, por lo tanto lo que debía de hacer era concentrarse en dar jonrones.

Cada día lee más, perfecciónese. Mientras viaje en el carro, bus o metro escuche grabaciones que lo beneficien en su desarrollo mental. Mire menos TV, júntese con los que sueñan y se proyectan como usted, decídase a mejorar cada día. Lea las últimas novedades que haya sobre sus metas a alcanzar. Lea un libro por semana, aprenda a replantear la pregunta sino alcanza la respuesta adecuada. Es tan importante responder como saber preguntar bien, analice el terreno en el cual se va a involucrar, de esta forma podrá sumar a su conocimiento nuevos datos y mayores herramientas que le permitirán especializarse, ser el mejor y revertir cualquier error o fracaso que se presente. Si a tu propósito le sumas una mejora permanente te convertirás en una persona de avanzada, pero cuidado no se olvide de su cuerpo y de su espíritu. Practique con regularidad algún deporte o haga ejercicio físico periódicamente y asista con regularidad a los ritos de su religión20.

Un arquero quiso cazar la luna. Noche tras noche.

Sin descansar, lanzó sus flechas al astro. Los vecinos

Comenzaron a burlarse de él. Inmutable, siguió lanzando sus

Flechas. Nunca cazó la luna, pero se convirtió en el

Mejor arquero del mundo

Alejandro Jodorowsky

viernes, 25 de septiembre de 2009

DISCURSO DE STEVE JOBS EN LA UNIVERSIDAD DE STANFORD

Este es un discurso que fue un hito en la historia del emprendimiento. Jobs a trtavés de tres historias resume la filosofía de su actuación como empresario. Dada la importancia que tiene y que considero que todo emprendedor debe conocerlo. A continuación anexo una traducción libre del discurso

Gracias.

Tengo el honor de estar hoy aquí con vosotros en vuestro comienzo en una de las mejores universidades del mundo. La verdad sea dicha, yo nunca me gradué. A decir verdad, esto es lo más cerca que jamás he estado de una graduación universitaria. Hoy os quiero contar tres historias de mi vida. Nada especial. Sólo tres historias.

La primera historia versa sobre "conectar los puntos".

Dejé la Universidad de Reed tras los seis primeros meses, pero después seguí vagando por allí otros 18 meses, más o menos, antes de dejarlo del todo. Entonces, ¿por qué lo dejé? Comenzó antes de que yo naciera. Mi madre biológica era una estudiante joven y soltera, y decidió darme en adopción. Ella tenía muy claro que quienes me adoptaran tendrían que ser titulados universitarios, de modo que todo se preparó para que fuese adoptado al nacer por un abogado y su mujer. Solo que cuando yo nací decidieron en el último momento que lo que de verdad querían era una niña. Así que mis padres, que estaban en lista de espera recibieron una llamada a medianoche preguntando: “Tenemos un niño no esperado; ¿lo queréis?” “Por supuesto”, dijeron ellos. Mi madre biológica se enteró de que mi madre no tenía titulación universitaria, y que mi padre ni siquiera había terminado el bachillerato, así que se negó a firmar los documentos de adopción. Sólo cedió, meses más tarde, cuando mis padres prometieron que algún día yo iría a la universidad. Y 17 años más tarde fui a la universidad. Pero de forma descuidada elegí una universidad que era casi tan cara como Stanford, y todos los ahorros de mis padres, de clase trabajadora, los estaba gastando en mi matrícula.

Después de seis meses, no le veía propósito alguno. No tenía idea de qué quería hacer con mi vida, y menos aún de cómo la universidad me iba a ayudar a averiguarlo. Y me estaba gastando todos los ahorros que mis padres habían conseguido a lo largo de su vida. Así que decidí dejarlo, y confiar en que las cosas saldrían bien. En su momento me dio miedo, pero en retrospectiva fue una de las mejores decisiones que nunca haya tomado.

En el momento en que lo dejé, ya no fui más a las clases obligatorias que no me interesaban y comencé a meterme en las que parecían interesantes. No era idílico. No tenía dormitorio, así que dormía en el suelo de las habitaciones de mis amigos, devolvía botellas de Coca Cola por los 5 céntimos del envase para conseguir dinero para comer, y caminaba más de 10 Km los domingos por la noche para comer bien una vez por semana en el templo de los Hare Krishna. Me encantaba. Y muchas cosas con las que me fui topando al seguir mi curiosidad e intuición resultaron no tener precio más adelante.

Os daré un ejemplo. En aquella época la Universidad de Reed ofrecía la que quizá fuese la mejor formación en caligrafía del país. En todas partes del campus, todos los póster, todas las etiquetas de todos los cajones, estaban bellamente caligrafiadas a mano. Como ya no estaba matriculado y no tenía clases obligatorias, decidí atender al curso de caligrafía para aprender cómo se hacía. Aprendí cosas sobre el serif y tipografías sans serif sobre los espacios variables entre letras, sobre qué hace realmente grande a una gran tipografía. Era sutilmente bello, histórica y artísticamente, de una forma que la ciencia no puede capturar, y lo encontré fascinante. Nada de esto tenía ni la más mínima esperanza de aplicación práctica en mi vida. Pero diez años más tarde, cuando estábamos diseñando el primer ordenador Macintosh, todo eso volvió a mí. Y diseñamos el Mac con eso en su esencia. Fue el primer ordenador con tipografías bellas. Si nunca me hubiera dejado caer por aquél curso concreto en la universidad, el Mac jamás habría tenido múltiples tipografías, ni caracteres con espaciado proporcional. Y como Windows no hizo más que copiar el Mac, es probable que ningún ordenador personal los tuviera ahora. Si nunca hubiera decidido dejarlo, no habría entrado en esa clase de caligrafía y los ordenadores personales no tendrían la maravillosa tipografía que poseen. Por supuesto, era imposible conectar los puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en clase, pero fue muy, muy claro al mirar atrás diez años más tarde. Lo diré otra vez: no puedes conectar los puntos hacia adelante. sólo puedes hacerlo hacia atrás. Así que tenéis que confiar en que los puntos se conectarán alguna vez en el futuro.

Tienes que confiar en algo, tu instinto el destino, la vida, el karma, lo que sea. Esta forma de actuar nunca me ha dejado tirado, y ha marcado la diferencia en mi vida.

Mi segunda historia Es sobre el amor y la pérdida.

Tuve suerte supe pronto en mi vida qué era lo que más deseaba hacer. Woz y yo creamos Apple en la cochera de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos mucho, y en diez años Apple creció de ser sólo nosotros dos a ser una compañía valorada en 2 mil millones de dólares y 4.000 empleados. Hacía justo un año que habíamos lanzado nuestra mejor creación — el Macintosh — un año antes, y hacía poco que había cumplido los 30. Y me despidieron. ¿Cómo te pueden echar de la empresa que tú has creado? Bueno, mientras Apple crecía contratamos a alguien que yo creía muy capacitado para llevar la compañía junto a mí, y durante el primer año, más o menos, las cosas fueron bien. Pero luego nuestra perspectiva del futuro comenzó a ser distinta y finalmente nos apartamos completamente. Cuando eso pasó, nuestra Junta Directiva se puso de su parte. Así que a los 30 estaba fuera. Y de forma muy notoria. Lo que había sido el centro de toda mi vida adulta se había ido y fue devastador.

Realmente no supe qué hacer durante algunos meses. Sentía que había dado de lado a la anterior generación de emprendedores, que había soltado el testigo en el momento en que me lo pasaban. Me reuní con David Packard [de HP] y Bob Noyce [Intel], e intenté disculparme por haberlo fastidiado tanto. Fue un fracaso muy notorio, e incluso pensé en huir del valle [Silicon Valley]. Pero algo comenzó a abrirse paso en mí, aún amaba lo que hacía. El resultado de los acontecimientos en Apple no había cambiado eso ni un ápice. Había sido rechazado, pero aún estaba enamorado. Así que decidí comenzar de nuevo. No lo vi así entonces, pero resultó ser que el que me echaran de Apple fue lo mejor que jamás me pudo haber pasado.

Había cambiado el peso del éxito por la ligereza de ser de nuevo un principiante, menos seguro de las cosas. Me liberó para entrar en uno de los periodos más creativos de mi vida. Durante los siguientes cinco años, creé una empresa llamada NeXT, otra llamada Pixar, y me enamoré de una mujer asombrosa que se convertiría después en mi esposa. Pixar llegó a crear el primer largometraje animado por ordenador, Toy Story, y es ahora el estudio de animación más exitoso del mundo. En un notable giro de los acontecimientos, Apple compró NeXT, yo regresé a Apple y la tecnología que desarrollamos en NeXT es el corazón del actual renacimiento de Apple. Y Laurene y yo tenemos una maravillosa familia.

Estoy bastante seguro de que nada de esto habría ocurrido si no me hubieran echado de Apple. Creo que fue una medicina horrible, pero supongo que el paciente la necesitaba. A veces, la vida te da en la cabeza con un ladrillo. No perdáis la fe. Estoy convencido de que la única cosa que me mantuvo en marcha fue mi amor por lo que hacía. Tenéis que encontrar qué es lo que amáis. Y esto vale tanto para vuestro trabajo como para vuestros amantes.

El trabajo va a llenar gran parte de vuestra vida, y la única forma de estar realmente satisfecho es hacer lo que consideréis un trabajo genial. Y la única forma de tener un trabajo genial es amar lo que hagáis. Si aún no lo habéis encontrado, seguid buscando. No os conforméis. Como en todo lo que tiene que ver con el corazón lo sabréis cuando lo hayáis encontrado. Y como en todas las relaciones geniales, las cosas mejoran y mejoran según pasan los años. Así que seguid buscando hasta que lo encontréis. No os conforméis.

Mi tercera historia Es sobre la muerte.

Cuando tenía 17 años, leí una cita que decía algo como: “Si vives cada día como si fuera el último, algún día tendrás razón”. Me marcó, y desde entonces, durante los últimos 33 años, cada mañana me he mirado en el espejo y me he preguntado: “Si hoy fuese el último día de mi vida, ¿querría hacer lo que voy a hacer hoy?” Y si la respuesta era “No” durante demasiados días seguidos, sabía que necesitaba cambiar algo. Recordar que voy a morir pronto es la herramienta más importante que haya encontrado para ayudarme a tomar las grandes decisiones de mi vida. Porque prácticamente todo, las expectativas de los demás, el orgullo, el miedo al ridículo o al fracaso se desvanece frente a la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante. Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco de evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay razón para no seguir tu corazón. Hace casi un año me diagnosticaron cáncer. Me hicieron un chequeo a las 7:30 de la mañana, y mostraba claramente un tumor en el páncreas. Ni siquiera sabía qué era el páncreas. Los médicos me dijeron que era prácticamente seguro un tipo de cáncer incurable y que mi esperanza de vida sería de tres a seis meses. Mi médico me aconsejó que me fuese a casa y dejara zanjados mis asuntos, forma médica de decir: prepárate a morir. Significa intentar decirle a tus hijos en unos pocos meses lo que ibas a decirles en diez años. Significa asegurarte de que todo queda atado y bien atado, para que sea tan fácil como sea posible para tu familia. Significa decir adiós. Viví todo un día con ese diagnóstico. Luego, a última hora de la tarde, me hicieron una biopsia, metiéndome un endoscopio por la garganta, a través del estómago y el duodeno, pincharon el páncreas con una aguja para obtener algunas células del tumor. Yo estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me dijo que cuando vio las células al microscopio el médico comenzó a llorar porque resultó ser una forma muy rara de cáncer pancreático que se puede curar con cirugía. Me operaron, y ahora estoy bien.

Esto es lo más cerca que he estado de la muerte, y espero que sea lo más cerca que esté de ella durante algunas décadas más. Habiendo vivido esto, ahora os puedo decir esto con más certeza que cuando la muerte era un concepto útil, pero puramente intelectual: Nadie quiere morir. Ni siquiera la gente que quiere ir al cielo quiere morir para llegar allí. Y sin embargo la muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y así tiene que ser, porque la muerte es posiblemente el mejor invento de la Vida. Es el agente de cambio de la Vida. Retira lo viejo para hacer sitio a lo nuevo. Ahora mismo lo nuevo sois vosotros, pero dentro de no demasiado tiempo, de forma gradual, os iréis convirtiendo en lo viejo, y seréis apartados. Siento ser tan dramático, pero es bastante cierto. Vuestro tiempo es limitado, así que no lo gastéis viviendo la vida de otro. No os dejéis atrapar por el dogma que es vivir según los resultados del pensamiento de otros. No dejéis que el ruido de las opiniones de los demás ahogue vuestra propia voz interior. Y lo más importante, tened el coraje de seguir a vuestro corazón y vuestra intuición. De algún modo ellos ya saben lo que tú realmente quieres ser. Todo lo demás es secundario.

Cuando era joven, había una publicación asombrosa llamada The Whole Earth Catalog [Catálogo de toda la Tierra], una de las biblias de mi generación. La creó un tipo llamado Stewart Brand no lejos de aquí, en Menlo Park y la trajo a la vida con su toque poético. Eran los últimos años 60, antes de los ordenadores personales y la autoedición, así que se hacía con máquinas de escribir, tijeras, y cámaras Polaroid. Era como Google con tapas de cartulina, 35 años de que llegara Google, era idealista, y rebosaba de herramientas claras y grandes conceptos. Stewart y su equipo sacaron varios números del The Whole Earth Catalog, y cuando llegó su momento, sacaron un último número. Fue a mediados de los 70, y yo tenía vuestra edad. En la contraportada de su último número había una fotografía de una carretera por el campo a primera hora de la mañana, la clase de carretera en la que podrías encontrarte haciendo autoestop si sois aventureros. Bajo ella estaban las palabras: “Sigue hambriento. Sigue alocado”. Era su último mensaje de despedida. Sigue hambriento. Sigue alocado. Y siempre he deseado eso para mí. Y ahora, cuando os graduáis para comenzar de nuevo, os deseo eso a vosotros. Seguid hambrientos. Seguid alocados.

Muchísimas gracias a todos